jueves, 13 de noviembre de 2008

Un 13 de Noviembre de 1950 es asesinado el Presidente Delgado Chalbaud

El 13 de noviembre de 1950 fue asesinado el Coronel Carlos Delgado Chalbaud, Presidente de la Junta de Gobierno que había surgido a raíz del derrocamiento de Rómulo Gallegos. Rafael Simón Urbina, sindicado de ser el autor del crimen, cayó también abaleado cuando trataba de huir.
El 18 de octubre de 1945, participó junto a un grupo de jóvenes oficiales en el golpe de Estado perpetrado a Isaías Medina Angarita. Así pasó a formar parte de la Junta Revolucionaria de Gobierno. En noviembre de 1948 cuando las Fuerzas Armadas derrocaron a Gallegos, Delgado Chalbaud asumió el poder como presidente de la Junta Militar de Gobierno, acompañado por Pérez Jiménez y Luis Felipe Llovera Páez.A comienzos de 1950, se inició una discusión que buscaba un acuerdo entre los partidos políticos y las Fuerzas Armadas, para convocar elecciones presidenciales.

El candidato por excelencia era Carlos Delgado Chalbaud. Sin embargo, todos estos planes se truncaron cuando éste fue secuestrado y asesinado el 13 de noviembre de 1950, por un grupo liderizado por Rafael Simón Urbina, cuando llegaba a la casa de Antonio Aranguren, ubicada en Las Mercedes.Las circunstancias que rodearon la muerte de Carlos Delgado Chalbaud, aún no están claras. Existen muchas teorías y especulaciones, entre las que se cuentan la que señala a Marcos Pérez Jiménez como el autor intelectual del hecho
Para ese año, la resistencia al régimen estaba dirigida por AD, y el Partido Comunista había realizado huelgas obreras, movimientos de protesta campesina y otras acciones políticas. El Gobierno encarceló más personas, clausuró en forma indefinida el periódico Tribuna Popular del Partido Comunista.
El gobierno provisorio de la Junta Militar disolvió el Congreso Nacional, el Consejo Supremo Electoral, los Consejos Municipales y las Juntas Departamentales y Comunales de toda la República. El ex-presidente Rómulo Gallegos, detenido por el nuevo gobierno, salió al exilio. El partido Acción Democrática, que había ejercido el gobierno, fue disuelto, y sus principales dirigentes perseguidos, encarcelados o desterrados. Meses más tarde fue disuelto también el Partido Comunista. Ambos partidos pasaron a constituir los núcleos más importantes de la resistencia contra la dictadura militar. Copei y URD, que habían hecho oposición al sectarismo y esclusivismo de Acción Democrática en el poder, siguieron actuando legalmente y la junta mantuvo con ellos una política de aparente amistad y algunos militantes de esos partidos ejercieron cargos en el gobierno.
La Junta Militar permitió el regreso al país de los ex-presidentes López Contreras, Medina Angarita y otros dirigentes del gobierno derrocado el 18 de octubre de 1945; y ordenó devolver los bienes a los enjuiciados por el Tribunal Civil y Administrativa.
La Junta Militar declaró su propósito de llamar a elecciones libres, sin ventajismos, para encaminar el país a la constitucionalidad. Pero en la práctica, la ilegalización de partidos, la censura de prensa, la persecución política, suspensión de garantías constitucionales, cierre de la Universidad, etc..eran medidas que iban definiendo el carácter dictatorial del régimen. Se organizó la policía política, se estableció un control militar, se restringió el derecho de reunión y el funcionamiento de los partidos políticos. El gobierno buscaba "no atacar a todo el mundo, concentrar el fuego contra el enemigo principal del momento, que era para ellos el recién derrocado Partido de Gobierno e ir apretando en la medida que el régimen de la Junta Militar iba fortaleciendo su estructura. Pero en el seno del Gobierno comienzan a imponerse los partidarios de la política de fuerza encabezado por Pérez Jiménez".
El Comandante Carlos Delgado Chalbaud, persona bien educada e hijo de Román Delgado Chalbaud, opositor a J. V. Gómez, había prometido que su gobierno sería provisional hasta que realizaran nuevas elecciones. Sin embargo, parece que los otros compañeros de la Junta Militar temían a ese plan político.
En medio de las pugna políticas de este año 1950, un grupo dirigido por Rafael Simón Urbina secuestró al Presidente Delgado Chalbaud y luego lo asesino.
El Magnicidio cometido, provocó una crisis política nacional y obligó a reorganizar la Junta Militar y convertirla en una Junta de Gobierno que de inmediato se encargó de la Presidencia de la Junta el Dr. Germán Suárez Flamerich. En realidad, éste fue el comienzo de una carrera ascendente de Marcos Pérez Jiménez hacia la usurpación de la Presidencia de la República, que no abandonó hasta que fue derrocado el 23 de enero de 1958.
El Juez y el Fiscal coinciden en opinar que la mano ejecutora del asesinato de Delgado Chalbaud fue la de Rafael Simón Urbina, muerto el mismo día que aquel. Su auxiliar inmediato y hombre de entera confianza, Domingo José Urbina, pariente lejano, fue el encargado de reclutar a la gente, se le ordenó mantener en secreto la acción que llevarían a cabo, pero según se comprobó, este señor impone a cada uno de aquellos hombres cual sería la misión; les dice que se trata de deponer al Presidente de la Junta Militar de Gobierno. El plan comienza a ponerse en práctica en el momento en que Chalbaud sale de su casa, fue la señora de Simón Urbina la que da este aviso con tres cornetazos; es de esta manera que comienza la acción para el asalto del vehículo del Presidente.
Un carro conducido por Mijares maniobra con el fin de interrumpir la circulación por la vía, otro carro se coloca más adelante y otro atrás, ello previendo cualquier evasión y escape del vehículo presidencial, al detenerse el carro presidencial por el obstáculo encontrado en su camino aparece Rafael Simón Urbina pistola en mano y con su gente hacen bajar al coronel y a su edecán, son desarmados y obligados a subir al vehículo conducido por Mijares, sube también Simón Urbina y comienza a insultar a Chalbaud; velozmente se dirigen a la Quinta Maritza de la urbanización Las Mercedes propiedad de Antonio Aranguren.
Llegados a la Quinta, Urbina, que en el carro le había gritado a Chalbaud que ya no era presidente ni comandante, le había arrancado las presillas del uniforme, al no más salir del automóvil es herido accidentalmente en el tobillo por un disparo que se le escapa a Pedro Antonio Díaz.
El coronel y su edecán tratan de aprovechar aquella situación para convencer y hacer se abandone la acción delictiva, pero Mijares, Domingo Urbina y Díaz reaccionan con violencia y precipitan los acontecimientos.
El Coronel y su edecán son empujados para que entraran rápidamente a la vivienda y allí son victimas de numerosos disparos; son las nueve y media de la mañana de aquel fatídico día.