jueves, 13 de noviembre de 2008

Caso Posada Carriles es ejemplo de injerencia estadounidense en Venezuela

El periodista canadiense Jean Guy Allard señaló que la historia del terrorista cubano-venezolano Luis Posada Carriles, autor intelectual del atentado a un vuelo de Cubana de Aviación en octubre de 1976, es un ejemplo de la "descarada" injerencia estadounidense que sufrió Venezuela durante mucho tiempo.
“La historia de Posada Carriles es una falta de respeto para Venezuela, una demostración de injerencia, arrogancia y prepotencia por parte de los servicios especiales norteamericanos y de todo lo que representa a Estados Unidos este país”, sentenció este miércoles el comunicador en entrevista con la Agencia Bolivariana de Noticias (ABN).
Allard, quien actualmente trabaja en el diario cubano Granma, se encuentra en Caracas para presentar su nueva obra en la Feria Internacional del Libro de Venezuela 2008 (Filven) titulada “Posada Carriles: cuatro décadas de terror”, que recopila artículos periodísticos de su autoría que relatan la historia de este siniestro personaje.
Tras ser reclutado por la Agencia Central de Inteligencia (CIA) estadounidense para iniciar una guerra sucia contra Cuba, luego del triunfo de la Revolución en la isla, y después de haber realizado trabajos desestabilizadores dentro y fuera de ese país, en octubre de 1967 Posada Carriles es trasladado a Venezuela, donde se incorpora a la Dirección de los Servicios de Inteligencia y Prevención (Disip).
“Durante esos años se encargó de torturar, asesinar y desaparecer a venezolanos que buscaban un cambio social adiestrado por la CIA”, recordó Allard.
Cuando dejó la Disip, bajo ordenes de la inteligencia estadounidense, creó una agencia de detectives que organizó la destrucción en pleno vuelo de un avión civil cubano, provocando la muerte de 73 personas el 06 de octubre de 1976.
Sus acciones terroristas contra la Revolución cubana continuaron más tarde desde El Salvador, Guatemala y Panamá, donde planeó diferentes atentados contra Fidel Castro.
En abril del 2005 Posada Carriles ingresó a Estados Unidos buscando asilo político, con el fin de evitar los pedidos de extradición solicitados por Cuba y Venezuela.
En abril de 2007, ignorando los llamados internacionales, la justicia estadounidense le concedió la libertad bajo fianza.
Sin embargo, aún pesan acusaciones contra el ex-agente de la CIA por sus acciones terroristas en América Latina.
“Las cuatro décadas de terror llevadas adelante por Posada Carriles podrían ser cinco, porque no me sorprendería que el presidente George W. Bush, a quien le quedan unos 70 días al poder y no tiene nada que perder, adopte una especie de indulto o perdón para desestimar cualquier procedimiento judicial que haya en su contra”, advirtió Allard.
El periodista resaltó que el actual mandatario norteamericano y su padre George H. Bush estuvieron ligados históricamente a las familias cubano-estadounidenses contrarevolucionarias.
Según el comunicador, el padre del actual mandatario fue quien reclutó personas para el ataque de Playa Girón, perpetrado contra Cuba en 1961, intento de invasión que fue derrotado por las fuerzas del gobierno de Fidel Castro en 72 horas.
“Cuando George H. Bush llegó a ser jefe de la CIA en 1976 ocurrió el atentado al avión de Cubana de Aviación y las actividades terroristas norteamericanas contra Cuba se incrementaron de manera importante”, explicó Allard.
Para el periodista, la vinculación entre Posadas Carriles y Bush -padre e hijo- no sólo es evidente sino también constante y vigente, por lo que se puede esperar cualquier medida por parte del actual jefe de Estado norteamericano en favor del terrorista durante los pocos días que le quedan en la Casa Blanca.