viernes, 7 de noviembre de 2008

Barak Obama: Cambio o magnicidio

Las esperanzas son las últimas que se pierden pero la realidad es la realidad, en lo personal veo muy cuesta arriba por no decir imposible que el señor Obama "agarre ese toro por los cachos" y cumpla con el cambio que ha prometido
No es nada fácil especular sobre un magnicidio antes de que este ocurra, en primer lugar porque invita de alguna manera a su ejecución y en segundo lugar por lo detestable del hecho en si, pero en vista de que los antecedentes en esta materia son casi de rigor en el país que hoy nos ocupa, tampoco es algo muy difícil de imaginar.
El recién electo presidente "de color" Barack Obama no escapará a estos intentos enloquecidos de una sociedad enfermiza , en donde su convalecencia llega de manos de un desastre económico y moral, entre otros. No es tampoco descabellado anunciar que ese funesto escenario incluso es posible, por una simple relación de hechos controvertidos que en materia de malas intenciones han tenido su respuesta una y otra vez en las alas de un boomerang.
Barack Obama está en una verdadera encrucijada histórica en donde se le combinan elementos raciales, morales, financieros, políticos, guerreristas, etc.
El agotamiento del sistema que le sucede la primera magistratura imperial, no da cabida sino para mayores problemas y complicaciones en los elementos antes mencionados. El desprestigio de ese país no puede ser mayor.
Este hombre de cuyas pretensiones e intenciones no se conoce más que la esperanza mesiánica que un pueblo a puesto en el, tendrá que tomar decisiones contrarias a una histórica manera de vivir "way of live" (que a todos ellos gusta, ricos y pobres) o en lugar de haber llegado para campear el temporal, solo agudizará una crisis que en buena manera lo ha llevado a la casa blanca. De allí que su empresa no pueda verse con los ojos de lo que debería hacer sino de lo que tendrá que hacer aún, sin razones morales para hacerlo.
El presidente electo de los Estados Unidos ha prometido un cambio, el problema está en que cambio para las mayorías estadounidenses es sinónimo de bondad en las políticas que les afecten directa o indirectamente y sin traumas hasta conseguir en corto plazo el consumismo acostumbrado. Esa es su principal encrucijada.
Barack Obama tendría que ir en contra de políticas entrampadas y entramolladas que fueron diseñadas para auto blindarse el momento preciso sea quien fuere el que gobernara ese país, esto es, desmontar todo el aparataje nacional y en todas sus instancias, el financiero en primer lugar.
El señor Obama tendría que enfrentarse frontal y agresivamente a las trasnacionales que lo financiaron, tendría que meterle el dedo en el … ojo a los fabricantes de armas, tendría que levantar el embargo a Cuba (esto es lo mas fácil), sentarse con Chávez y Amadineyad (esto también es fácil), tendría que voltear la mirada hacia los ciudadanos en lugar de a los empresarios y banqueros, tendría que desmantelar organismos como la CIA, FBI, DEA, etc para incluso asegurarse la vida, tendría que cerrar Guantánamo, sacar las tropas de Irak y Afganistán, tenderle la mano a los Rusos, a los chinos, a los norcoreanos, y una gran cantidad de etcéteras que George Bush se cansó de escupir en la cara durante ocho años. Tendría que terminar de convencer a más de 200 millones de seres humanos que el resto del mundo también merece respeto y que se debe respetar cosas como soberanía, autodeterminación, autonomía, ideología, religión, costumbres, razas, etnias, y otra cantidad de etcéteras.
Por estas razones (y fíjense que hasta ahora no he tomado en cuenta el profundo sentimiento racista de los yanquis de orilla) es que me atrevo a hablar de magnicidio, aunque solo lo racial bastaría, y no porque lo diga yo sino porque la historia y los hechos de hace dos semanas así lo comprueban.
Basta tomar en cuenta incluso el efecto boomerang que les mencioné al principio para asomar esta hipótesis hasta por razones proféticas. Nos profetizaron debacle económico y los derrumbados fueron ellos, nos dijeron que Venezuela era un país forajido y los forajidos terminaron siendo ellos, nos descalificaron con el riesgo país a pesar de nuestro crecimiento económico durante 14 trimestres consecutivos y están en recesión, nos dieron un golpe de estado y su propio pueblo los sacó del poder por la puerta de atrás y por último, siempre han financiado un magnicidio en la persona del presidente Chávez y … que Dios proteja al señor Obama.
Las esperanzas son las últimas que se pierden pero la realidad es la realidad, en lo personal veo muy cuesta arriba por no decir imposible que el señor Obama "agarre ese toro por los cachos" y cumpla con el cambio que ha prometido, de hacerlo y de sobrevivir en el intento, no dudo en predecir que entraría a la historia, no como el primer afro descendiente en llegar a la presidencia del país mas poderoso del planeta, sino como "El hijo de África que salvó al mundo". Tengo mis dudas.
Jorge Acosta