domingo, 16 de noviembre de 2008

NO OLVIDEMOS NUNCA NUESTRO RECIENTE PASADO (Asesinato de Rudas Mezones

José Vicente Rangel denuncia en la Cámara de Diputados las torturas aplicadas por el gobierno de AD a los presos políticos
El 15 de noviembre de 1966, tal día como hoy, el diputado José Vicente Rangel insistió en denunciar en la Cámara de Diputados la aplicación de torturas en los campos de prisiones y en las dependencias de la Dirección General de Policía (Digepol).
Entre los torturados se encontraban Rafael Guerra Ramos, César Pavel Rondón Daza, Iván Hernández, Anselmo Natale, Julio César Valery, Héctor Jiménez y Demetrio Jiménez. Una de las torturas que se aplicaban en los campamentos de prisioneros en El Tocuyo (Lara) y La Pica (Monagas) era la llamada “garrocha eléctrica”, que consiste en un artefacto usado para levantar el ganado cuando es trasportado en camiones.
La Digepol y el Servicio de Inteligencia de las Fuerzas Armadas (SIFA) aplicaban la “garrocha eléctrica” en los testículos y otras partes del cuerpo de las víctimas. También se aplicaba la tortura llamada “el submarino”, que consiste en introducir la cabeza del prisionero en agua hasta casi ahogarlo.
Gobierno de AD ordena el asalto a periódicos de la oposición
Un día como hoy,noviembre de 1960, la Dirección General de Policía (Digepol), policía política del gobierno de Acción Democrática, asaltó y destruyó las oficinas de los periódicos “Tribuna Popular”, “Fantoches”, “Dominguito” y “Círculo”.
El doctor Gustavo Machado, en declaraciones a los reporteros, dijo que la acción del Gobierno contra los medios de comunicación de la oposición formaba parte de una escalada de violencia en respuesta a las manifestaciones de los desempleados y las luchas de las organizaciones populares.
Ese mismo día, en el aeropuerto de La Carlota, en Caracas, aviones de transporte trajeron tropas desde el interior del país para reforzar la Guarnición de Caracas. Interrogado por los periodistas, el general Josué López Henríquez, ministro de la Defensa, declaró que “será aplicado el Reglamento de Servicio en Guarnición.
Cumplimos instrucciones del señor Presidente de la República que autoriza a las fuerzas militares a disparar contra revoltosos y amotinados”.
Directivos del Colegio Nacional de Periodistas afirmaron que Rómulo Betancourt empujaba al país por el camino de la violencia.
El asalto a los periódicos era una señal de la decisión del Gobierno de liquidar las libertades conquistadas el 23 de enero, dijeron.
Testimonios militantes
In Memorian Alberto Rudas Mezones
Enviado por Julio Cesar Belisario Rodriguez.
(ALBERTO RUDAS MEZONES)
Evoco querido amigo, imborrable, amargo, y tormentoso el salir de los laboratorios de química de nuestro entrañable liceo nocturno Juan Vicente Gonzáles , diurno Andrés Bello, y juntos rememorar los lapidarios comentarios de nuestro maduro, experimentado y fraterno ex profesor de formación artística. Medinista y furibundo Anti-Adeco: tenia razón el viejo, los jóvenes estudiantes teníamos el inalienable deber moral de enarbolar las banderas de la lucha, e irrumpir contra las barbaridades del inmoral gobierno adeco, entregado al imperialismo norte-americano, y grotescamente de espaldas a la gloriosa Cuba Revolucionaria de Marti, su pueblo y Fidel.
Recuerdo Alberto, ya siete u ocho de la noche Abril de 1.961 que habíamos constituido ya una vorágine de jóvenes críticos a las puertas del liceo; y en ese instante, no sé porque razón, apareció nuestro flamante contacto del Partido: VICTOR HUGO; romo, trepador, oportunista, gris, correlon. De inmediato ante nuestra labor de agitación, - planteo la necesidad de dirigir la palabra a la masa de estudiantes-, pero eludiendo responsabilidades y temeroso ante el riesgo del compromiso se evadió irresoluto; fue allí, Alberto, donde tu y otros compañeros por vainas de las circunstancias, me treparon en una de las columnas y di inicio al diagnostico del terrorismo adeco en que vivíamos. Les hable de los miles de Venezolanos secuestrados en los calabozos diseminados en todo el país. En las brisas de la Digepol. En el Cuartel la Planta, en el deposito sin juicio de la Policía subiendo el Junquito en Caracas de donde para aquellos momentos Febrero y/o-Marzo no recuerdo bien de 1.961 saliera en libertad. Les hable de los atropellos y golpizas que en un traslado nos enteramos impotentes infligieron a Arturo Pardo, honorable dirigente sindical y luego: El tropel, la arremetida de la canalla, el tableteo siniestro de los disparos con ordenes precisas de quebrar sueños. Nuestro armamento defensivo constituido por cuadernos de estudiantes con apuntes de Física, de Química, de Biología, etc. Fue quedando regado en las calles de Caracas en poder del enemigo. Tú y yo, impotentes ante la necesidad de poner a salvo a nuestras compañeras y compañeros, nos evadimos buscando ansiosos y sofocados por los gases tóxicos de las bombas lacrimógenas y los cada vez más cercanos tiros, la avenida Urdaneta - corre Belisario, corre coño, no te pares, me gritabas a mi lado derecho contiguo - y el alma y la angustia me saltaron las lagrimas cuando como en suspenso, se presento la tragedia, y te desplomaste a mi lado hacia la eternidad sin poder abrazarme a tu cadáver. -
hoy, hermano mió, como testigo de excepción, no recuerdo con odio a los Víctor Hugo, y a los Esteller; tampoco a los que han teñido sus canas con la traición. Seudo luchadores sociales de entonces y ahora. Trepadores que conscientemente manipularon y utilizaron en el más aberrante sentido, a una juventud aguerrida y de vanguardia.
Tampoco Rudas, a los: Alexis Martines, a Toton, a Morao, a Vegas, Santos Gómez y tantos otros criminales que felizmente no recuerdo. No los odio, me inspiran una profunda tristeza sus desubicaciones ante la vida; y de ser temporales aun, -una profunda amargura su vileza ante el honor-
Un abrazo fraternal, infinito y eterno amigo de siempre. Con tu ejemplo estarás imborrablemente presente en nuestra cotidianidad indicándonos que en algunas circunstancias adversas de la vida es necesario tácticamente replegar ; pero debiendo siempre con arrojo y contra marcha retomar la vanguardia. Haber estado en batalla contigo es un honor que ya he relatado a mis hijos y ya haré en su momento a mis nietos y nietas.
hasta la vista Rudas, no quiero concluir este In Memoriam, sin acotarte que no nos perdimos en nuestras utopías, en nuestros sueños. Hoy, un decente joven militar: Hugo Rafael Chávez Frías , consustanciado con el pensamiento de Bolívar, imbuido en la idea de que este mundo ya no es ancho y ajeno,- sino ancho y nuestro,- claro con la pesadilla de las aun abiertas venas de Latinoamérica; y en posición de firme, y zafarrancho de combate; nos ratifica con su gallardía y accionar que los desvelos por construir una Venezuela gloriosa, igualitaria, participativa, democrática, y sociliasta es mas que posible; y esto supongo que a la altura de tus sesenta y cuatro años de edad, y sesenta y cuatro años de edad de los míos, es motivo mas que suficiente para que nos regocijemos.
Julio Cesar Belisario R.