domingo, 16 de noviembre de 2008

El V Regimiento de Juanito Arteta

El V Regimiento de Juanito Arteta
Lil Rodríguez
Fue Benito Irady quien me dio la noticia. Y me dejó pasmada. "Se murió Juanito Arteta, Lil, que vaina".
Se me engurruñó el corazón. Evoqué inmediatamente esa visita que le hice el 30 de abril de 2007, cuando todavía feliz e indocumentada lo fui a buscar pensando en Sones y pasiones.
Comparto hoy parte de mi entrevista con Juanito Arteta, efectuada en su casa de la calle Progreso de Ciudad Bolívar, la misma donde falleció el pasado miércoles 12 de noviembre, para dolor de los melómanos del continente.
Habla Juanito. "Nací en Madrid el 18 de mayo de 1912 y mi inclinación por la música me llevó a estudiar durante varios años en el conservatorio todo lo de solfeo, armonía... y trompeta. Y ya tocaba bastante la trompeta cuando estalló la Guerra Civil Española. Entonces no lo pensé y me alisté en el Batallón Pasionaria Dolores Ibarruri.
Luego pasé al Quinto Regimiento de la 11 División de la República. Estuve en la Banda, estuve en Teruel, en el Ebro, en lo peor... En Barcelona se enteraron de que tocaba la trompeta y me salvaron la vida. Siguió la guerra y yo seguí en la banda. Cuando se perdió la guerra pasamos al campo de concentración en Francia. Allí estuve mucho tiempo. Este se llamaba Darcarés. Me maltrataron mucho, me daban con el fusil.
Yo no sé ni cómo seguí vivo y todo aquello me lo guardé. Un día, a las 4 de la mañana, agarré la trompeta sin que nadie supiera y empecé a tocar el toque de la Generala. Tata tata tatataaaa (toque de diana de los bolivarianos para llamar a elecciones). A los franceses les dio mucho coraje y buscaban la trompeta, pero éramos tantos los refugiados... La trompeta la escondí en una funda y la tapé con la tierra en la playa. No la encontraron.
Entonces de México vinieron que querían nacionalizar a todos los jóvenes de 18 años y todo eso, por el general Cárdenas.
Uno de los nacionalizados del general Cárdenas fui yo.
En México, como era trompetista y había estudiado tanto la trompeta, me di a conocer por allá tocando, pero no tenía la trompeta que yo conocía. Porque la mía tenía historial. Cuando estábamos en el frente había un pueblo que se llamaba Quinto, el pueblo de Quinto. Pasábamos días sin comer, sólo comiendo cebollas, zanahorias, pepinos. La República tomó ese pueblo de Quinto y todos fueron a buscar comida. Yo con mi fusil rompí un candado y abrí un armario y lo primero que vi arriba fue una trompeta. Esa trompeta fue la que después me ayudaría porque me sabía las canciones de los milicianos.
Había una muy simpática: "Con el quinto quinto quinto, con el quinto regimiento, si me quieres escribir ya sabes mi paradero, en la 11 división, primera línea de fuego" (qué memoria tengo todavía). Yo tocaba y ellos cantaban. Bueno, todo el mundo comió y yo me quedé sin comer pero me quedé con la trompeta.
En México toqué con las mejores orquestas que había, como por ejemplo la de Luis Arcaraz. Ingresé a la Banda Agrupación Musical Española Madrid en la que éramos puros refugiados ex combatientes. Con ella dimos conciertos en una emisora que se llamaba XEW. En esos tiempos conocí a Juan Arvizu, Toña La Negra, Jorge Negrete, Emilio Tuero...
La radio me contrató en exclusiva y hacía conciertos como solista con José Sabre Marroquí, y muchos otros. Me fue tan bien que debuté en El Patio, el mejor cabaret.
Cierto día se me acercó un señor y me preguntó que si me gustaría conocer Venezuela, y le dije que sí y me contrató para Valencia para la inauguración del Parque de Atracciones Carabobo. Llegué a Venezuela y estuve primero en Caracas y entonces toqué en Radio Continente. Recuerdo las torres de El Silencio que eran una armadura nada más, y conocí a Isidoro, que fue mi amigo. ¿Por qué un caballo blanco y otro canela? Ponlos del mismo color le decía yo a Isidoro. Toqué entonces, te decía, en Radio Continente. No había TV, pura radio. Formé una orquesta y trabajé en Radio Difusora Venezuela, Roensa la llamaban. Estaba en el programa Buen provecho musical de Café Imperial. En esos tiempos vino la inauguración del canal 13 Ondas del Lago TV y fui con mi orquesta a Maracaibo. Allí conocí a Mirla Castellanos, Héctor Cabrera... yo los acompañaba. En Maracaibo me contrataron para la inauguración de la fuente de soda Las Vegas en Ciudad Bolívar y llegué a Ciudad Bolívar en 1960 y todavía no me he ido... ni me iré.
Los maracuchos. Estando en Maracaibo fuimos a un lugar que se llamaba El Avión.
Ahí estaba Cheo García cantando y cuando se enteró de mi presencia me dedicó un bolero de mi autoría llamado Mi complejo y luego se acercó y me dijo que se quería ir a Caracas. Le prometí hablar con el dueño de la emisora y como todo lo que yo pedía me lo daban enseguida le pusieron un telegrama y así llego Cheo García a la orquesta de Juanito Arteta. Luego se me presentó un muchacho como ayudante: era Memo Morales y Cheo me decía que no lo pusiera a cantar porque era muy muchacho todavía y fíjate lo que pasó con el tiempo. Con Felipe Pirela fue otra cosa. En Ondas del Lago TV había un programa que se llamaba Puertas de la fama y había otro que se llamaba Buscando estre llas. Nicolás, el dueño, me dijo: "En la iglesia hay un muchacho que canta muy bonito todos los domingos. Mándalo a traer a ver qué podemos hacer. Cuando lo trajeron, le pregunté qué le gustaba cantar y me dijo que boleros y me dijo también que él cantaba mucho mi tema Mi complejo. Recuerdo que su carpeta era la número 23. Se presentó a concurso y ganó. Fue después cuando Billo se lo llevó. Pero Felipe Pirela comenzó conmigo en Maracaibo.
No olvido que acá en Ciudad Bolívar se me acercó un día Telmo Almada y me propuso ingresar a la banda. Yo quería ir a Caracas, pero Telmo me dijo: "Vamos a la plaza a consultar al Libertador". Y me quedé.
Con el tiempo, de tanto tocar me falló el reloj. Me pusieron un marcapasos y no pude tocar más. Lloré mucho, como un niño, y dejé de tocar, pero seguí estudiando.
¿Y lo de trompeta de oro?
Me llamaban trompeta de oro de México y así me presentó un día Víctor Saume, pero cuando terminé de tocar salió al escenario y me dijo: "De ahora en adelante serás Trompeta de Oro de América. Yo te bautizo así. Y así me quedé." Al final de todo, en la puerta de su hogar le obsequié un CD con El V Regimien to". Y Juanito Arteta volvió a tararear. Así será siempre.

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