domingo, 21 de septiembre de 2008

Horror en el Hotel Marriot en Pakistan, convertido en un verdadero infierno




Al menos 60 personas murieron este sábado por la noche en un atentado contra el hotel Marriott de Islamabad perpetrado por un kamikaze al volante de un camión cargado de explosivos.
Entre los muertos hay mujeres, niños y extranjeros, clientes habituales de este establecimiento de cinco estrellas, según un responsable de seguridad que pidió no ser identificado.
Unas 200 personas resultaron heridas, agregó. "El saldo, por el momento, es de 60 muertos, pero aumentará", estimó, explicando que varias víctimas saltaron al vacío desde el tercer y el cuarto piso del edificio de seis plantas.
Tres horas después de la explosión, que rompió los cristales de las casas situadas en un perímetro de un kilómetro, el hotel seguía ardiendo y amenazaba con derrumbarse. Muchas personas están atrapadas en el interior del hotel, según fuentes policiales.
"El kamikaze conducía un camión cargado de explosivos" y lo precipitó contra una de las barreras metálicas de seguridad situadas a diez metros del edificio que alberga el hotel, precisó el responsable.
Un fotógrafo de la AFP pudo ver los cadáveres mutilados de al menos 20 personas frente a la entrada del hotel.
El ataque ocurrió horas después de que el nuevo presidente Asif Ali Zardari, quien se enfrenta al reto de gobernar en medio de la ola de violencia islamista que afecta al país, se dirigiera por primera vez al parlamento pidiendo firmeza al gobierno en la lucha contra el terrorismo.
Posteriormente, en un mensaje televisado dirigido a la nación, Zardari aseguró que "el terrorismo es un cáncer en Pakistán, estamos determinados, si Dios lo quiere, a eliminar este cáncer del país".
"Estos cobardes no nos harán renunciar, los paquistaníes son un pueblo valiente y sin miedo, no le temen a la muerte", añadió el viudo de la ex primera ministra Benazir Bhutto, asesinada el 27 de diciembre en un atentado suicida que mató a otras 22 personas en plena campaña electoral. Pakistán, el único país islámico con poder atómico, afronta desde hace un año una ola de atentados.
La condena por este atentado fue unánime en todo el mundo, con mensajes de consternación y apoyo a las autoridades paquistaníes en su lucha contra el terrorismo por parte de la UE y de los gobiernos de, por ejemplo, España y Francia.