jueves, 11 de septiembre de 2008

Hace 80 años nacio Renny Ottolina

El 11 de septiembre de 1928, hace 80 años, nació en Valencia, Estado Carabobo, Reinaldo José Ottolina quien sería, en el ejercicio de su notable profesión artística el primero de los animadores de nuestra televisión.
Ottolina, gran servidor público y admirado por milllones de venezolanos, se decidió a la lucha politica, muriendo, en uno de sus traslados en campaña electoral, pero pervive por su genio y su talento artístico por encima de otra actividasd que realizó en su vida.
Renaldo José Ottolina Pinto, conocido como Renny Ottolina, fué un narrador, animador de programas de televisión y radio, publicista, corredor de autos de carrera y político. Hijo de un emigrante italiano, Ottolina obtuvo un notable éxito con su programa de televisión El Show de Renny, donde desarrolló un estilo propio como presentador y animador. Este éxito le sirvió como plataforma política para postularse como candidato en las elecciones presidenciales de 1978, en las que ganó Luis Herrera.
Murió en un accidente aéreo, que para muchos pareció más bien un atentado, al desplomarse la avioneta que trasladaba a Renny y a parte de su equipo de campaña a la isla de Margarita. A Renny se le identifica con la frase el número uno de la televisión venezolana.
Ottolina fue un crítico de los partidos políticos establecidos en Venezuela durante los años 1960 y 1970. Fundó el partido
(MIN), que utilizó como símbolo los lentes de pasta del presentador.
Animador y locutor, llamado El Número Uno de la Televisión y la Radio de Venezuela.
Existe la opinión que luego de su desaparición no se ha podido superar la creatividad, el estilo e imaginación que aportaba Ottolina a quien se considera un adelantado en materia de Medios de comunicación en Venezuela.
Venezuela, con todo su hierro y todo su petróleo, nunca valdrá más que sus habitantes», fue una de las frases más célebres del animador.
Con gran aceptación popular y un fuerte renombre en todo el país, Ottolina fue uno de los aspirantes más fuertes a la primera magistratura para el período 1979-1984, pero en un viaje a la isla de Margarita sufrió un accidente aéreo, de dudoso origen, que acabó con su vida y la de sus acompañantes.
Dos meses antes de su muerte, en 1978, evidenció sus fuertes críticas a los canales del país, en el artículo Juicio a la televisión venezolana, escrito para la revista Semana, expresó que las estaciones televisivas del país estaban muy lejos de colaborar con el desarrollo intelectual y espiritual de sus espectadores. «La televisión venezolana, hoy por hoy, no aporta lo que debiera a la cultura nacional. (…) Su influencia es, quizás, negativa. (…) La encuentro culpable de ignorar la dignidad de los habitantes de nuestro país. Paralelamente la encuentro culpable de desidia en su programación y de pecar de ligereza en cuanto a la responsabilidad que implica su inmenso poder», sentenció.