sábado, 30 de agosto de 2008

La Gobernación de Miranda beco a nuevos pequeños cultores

(Y en El Hatillo que paso?)
El Comité de Becas del Instituto Mirandino de Cultura, (Imirc) ha escogido 66 nuevos Pequeños Cultores que pasan a formar parte del Programa de Becas Culturales Infantiles que lleva a cabo El Gobierno Bolivariano de Miranda con una inversión de 720 mil BsF., resultando beneficiados 400 niños que reciben una mensualidad de 150 BsF. destinados a contribuir con su proceso de formación.
En las reuniones realizadas en el seno del Imirc por los miembros del comité, presidido por Jesús Alberto Hernández, y conformado por el Gerente de Operaciones Douglas Saldivia, la Coordinadora de Formación Jesica Ferreira, la Coordinadora del Complejo Nohorma Andrea, por la Dirección de Educación Deyanira Segovia, por Participación Ciudadana Luis García y por la Fundación del Niño Ana Yovany de Hernández, se revisaron 245 expedientes seleccionando 50 nuevos ingresos que comenzarán a percibir su beca a partir de enero, así como 16 que sustituirán a las desincorporaciones que se han ido realizando durante todo el año.
Es importante destacar que los niños que reciben este beneficio tienen edades comprendidas entre los 6 y los 17 años y se desempeñan en diversas disciplinas artísticas tales como: danza, declamación, teatro, música, artes plásticas, canto, entre otras.
Actualmente el Estado Bolivariano de Miranda cuenta con 334 becarios distribuidos de la siguiente manera en los diferentes municipios mirandinos 26 en Acevedo, 6 en Andrés Bello, 4 en Baruta, 19 en Brión, 14 en Buroz, 2 en Carrizal, 14 en Cristóbal Rojas, 126 en Guaicaipuro, 25 en Independencia, 7 en Los Salias, 6 en Páez, 1 en Paz Castillo, 30 en Pedro Gual, 6 en Plaza, 11 en Simón Bolívar, 8 en Sucre, 5 en Tomás Lander, 4 en Urdaneta y 20 en Zamora, a los que se les suman estos 66 nuevos seleccionados.
La información la dio a conocer el presidente del Imirc, Jesús Alberto Hernández, quien explicó que los niños reciben este aporte como una manera de contribuir con su formación, además de ser un incentivo para que continúen en el mundo cultural hasta llegar a convertirse en Cultores Honorarios.