lunes, 11 de agosto de 2008

Hace 79 años se intento derrocar la dictura del Gral. Gomez con la "Invasión del Falke"

La invasión del “Falke” a Cumaná.
Un intento por derrocar la dictadura gomecista La operación más seria y de mayor envergadura que se llevó a cabo para terminar con la dictadura de Juan Vicente Gómez, instalado en el poder desde 1908, fue la invasión por Cumaná, transportada por el vapor El Falke, en 1929.
El Falke partió del puerto polaco Gdyna conduciendo a bordo 24 oficiales,entre ellos Santos Dominici, Rufino Blanco Fombona, José Rafael Pocasterra, Atilano Carnevali, Luis López Méndez, y los estudiantes Rafael Vegas y Armando Zuloaga Blanco, comandados por el general Román Delgado Chalbaud. Y un parque de aproximadamente 300 fusiles de repetición, varias ametralladoras y 50 mil peines de cinco tiros cada uno. En tierra, serían reforzados por aproximadamente 300 guaiqueríes, bajo el mando de Pedro Elías Aristiguieta.
La noche del 10 de agosto, Delgado Chalbaud, reúne en el comedor del Falke, a los oficiales, varios de ellos como el propio Delgado, habían pasado muchos años en las cárceles gomecistas, cargando en los tobillos barras de sesenta libras, los famosos grillos.
Ha llegado la hora decisiva, les dice con voz ronca Delgado Chalbaud. Mañana estaremos en Cumaná, entrando por el puerto. Aristiguieta ocupará desde la madrugada la retaguardia y nos encontraremos, él viniendo y nosotros yendo, para coger a Emilio Fernández, el Presidente del Estado Sucre, entre dos fuegos. La invasión había recibido el respaldo de la Junta Suprema liberadora Venezolana, integrada en París por los prohombres del exilio, entre ellos los viejos caudillos.
En la madrugada del 11 de agosto de 1929, se inicia el ataque a la guarnición de Cumaná. Se rompen los fuegos y a poco, al enfrentarse Delgado Chalbaud y Emilio Fernández en el Puente Guzmán Blanco, disparan simultáneamente cayendo ambos muertos, al igual que Zuloaga Blanco y otros oficiales.La información recopilada permitió observar que los acontecimientos registrados no se sucedieron en virtud del plan establecido; por lo cual el grupo invasor sufrió bajas sustanciales. Asimismo, se pudo establecer que la toma de la ciudad de Cumaná resultó momentánea.
Se concluye que el fracaso de esta expedición estuvo determinado por la conjunción de los siguientes elementos: a) Huida precipitada de la embarcación; b) Retardo del frente comandado por Pedro Elías Aristiguieta; c) Carencia de un sistema efectivo de información; y d) Falta de apoyo popular en tierra
Gómez de nuevo derrota a sus enemigos, manteniendo el poder hasta 1935, cuando muere en Maracay