lunes, 4 de agosto de 2008

Cocodrilos de Caracas a un paso del titulo

Apaleó 119-101 a Gaiteros y mañana va por la corona, jugando en su casa
Un partido, cuarenta minutos. Eso separa al equipo capitalino de ganar el título y frente a su público.
Cocodrilos de Caracas fue un vendaval, un conjunto sin fisuras, que arrolló en velocidad y de la mano de Kevin Freeman, Luis Bethelmi y Edgar Moreno dio un recital de baloncesto, para vapulear por 119-101 ayer a Gaiteros del Zulia, en el Belisario Aponte, en Maracaibo.
Con el resultado, el cinco capitalino tomó ventaja de 3-2 en la final y dio un golpe letal, ante un conjunto marabino que se desdibujó en la segunda mitad, quedando sin argumentos para defender con solidez y ahora ve comprometida su opción campeonil, ya que tendría que ganar dos partidos como visitante.
Los saurios tendrán mañana la ocasión de alzar la copa. Sería su segundo título bajo la denominación de Cocodrilos y el tercero para Caracas.
El conjunto regresa hoy a la ciudad capital, a las 2 de la tarde y tendrá día de descanso.
Cocodrilos arrollo, ante un Gaiteros que pagó caro su displicencia en la marca, que terminó por bajar los brazos y que salió de su casa por la puerta de atrás, al perder dos partidos consecutivos en un gimnasio en el cual fue casi inexpugnable durante la zafra.
"Salimos concentrados, y nos resultaron bien las cosas. Ahora tenemos una gran ventaja. Debemos jugar muy duro para conseguir ese título", dijo Moreno. "Fuimos agresivos y jugamos rápido. Eso también fue clave", añadió el armador que anidó 23 tantos y seis asistencias.
"Todo el mundo pensó que estábamos liquidados luego de estar abajo 2-1 en la serie. Pero como se hace en la armada, cerramos filas y funcionó el colectivo. En lo particular, me conecté en el tercer cuarto y en el momento oportuno entraron los triples", explicó Freeman, quien tuvo 24 tantos y cinco rebotes en el crucial desafío disputado en el caluroso feudo marabino.
Los saurios anidaron en total una docena de triples en 19 lanzamientos. Y es que precisamente, lo que había faltado en los tres primeros partidos, apareció en los dos últimos: el perímetro y eso ya los pone a soñar con la corona.