jueves, 20 de agosto de 2009

ASESINADOS DIRECTORES DE LA ALCALDIA BOLIVARIANA DE BARLOVENTO

Acribillan directores de alcaldía mirandina
Cicpc presume venganza en doble crimen en Barlovento

Los cadáveres de los funcionarios responsables de Relaciones Públicas y de Salud en el municipio Acevedo, Rafael Oropeza y Virgilio Rivas, respectivamente, fueron hallados en el interior de un vehículo Toyota Machito en la Carretera Nacional de Oriente, en Panaquire
Rostros de dolor, consternación e impotencia dominaron el escenario con el que nos encontramos en la sede de la Morgue de Caucagua, en el municipio Acevedo del estado Miranda, donde habitantes, militantes del PSUV, funcionarios, compañeros de faena, amigos y familiares de Rafaél Oropeza , Jefe de Relaciones Públicas y Virgilio Rivas, Coordinador de Salud Municipal, asimilaban la cruda realidad de la muerte de los dos invaluables trabajadores sociales y transformadores de las dependencias que les fueran encomendadas por el alcalde Juan Aponte, en la Alcaldía de Acevedo.
A las siete de la mañana de este martes Rafaal Oropeza, de 53 años de edad, salió como costumbre de su vivienda ubicada en la población de Panaquire, en su vehículo Toyota Land Cruicer, de color blanco, de placas 30LSAL, para buscar a su compañero de labores Virgilio Ernesto Rivas Ochoa (45), con quien se trasladaría a Caucagua a emprender un día más de trabajo y de actividades personales, día que no se pudo concretar pues a las ocho de la mañana aproximadamente, cuando salían de la comunidad de "Marcelo", donde residía Virgilio, fueron emboscados por sujetos que segaron sus vidas.
A la llegada a la morgue de los cuerpos de ambos dirigentes personal adscrito a sus dependencias estallaron en desesperación y llanto cuando vieron el ensañamiento con el cual fueron ultimados sus compañeros de trabajo, “Dios mío, como pudieron hacerle esto a dos personas que lo que han hecho el bien a la comunidad, a trabajar durante los años de gestión que llevamos en la Alcaldía”, decía sollozando una compañera de trabajo de los fallecidos. A Virgilio le dispararon con una escopeta en la boca, destrozándole el rostro y a Rafael lo acribillaron, no había espacio en su rostro sin una perforación.
Iba por su esposa
A las puertas de la Morgue de Caucagua se encontraba la esposa de Rafael, Marbelys Machado, quien esperaría a su esposo en Caucagua. La llamada que recibió la dama no fue de su compañero con quien logró concebir un hijo, ahora de seis años de edad, sino de alguien que le avisaba del asesinato de éste. Rafael era un hombre positivo y enseñó a los que lo conocieron valores para la vida y fortaleza, de allí la serenidad de su señora quien hacía un recuento de las últimas horas que lo pudo ver con vida en su hogar. Marbelys y Rafael cuidaban con todo el amor del mundo a su hijo, con condiciones especiales y soñaban con la llegada de otro niño, para completar su hogar.
“En contacto con”... quedó en silencio
Rafael Oropeza fue director de Servicios Públicos de la Alcaldía y director de Cultura. Luciana Hernández quien trabajó con él en esta área, dice que este servidor transformó la cultura en Acevedo con Festivales y actividades que involucraron a luchas personas del quehacer cultural; actualmente se desempeñaba como Jefe de Relaciones Públicas y era conductor del programa “En contacto Con”, transmitido todos los martes de 8 a 10 de la mañana en la radio 93.3 FM de Marizapa, que involucraba a Consejos Comunales, organizaciones comunitarias y comunidad en general. Rafael tenía seis hijos más, quienes lamentan su cruel muerte.
Virgilio daba todo...
Como enlace de todas las misiones relacionadas con el área de la salud, los esfuerzos de Virgilio fueron reconocidos por personas de la comunidad quienes llegaron al lugar incrédulos sobre lo que había ocurrido. Algunas personas manifestaban haber recibido a través de él con toda celeridad ayudas, medicinas, sillas de ruedas. Compañeros sabían de su gran corazón, cuando se ocupaba de resolver como sea el problema que le aquejaba a cualquier miembro de la comunidad o cualquier empleado que requería del apoyo para salir delante de alguna contingencia por enfermedad.
Virgilio tenía 3 hijos, era el último varón de siete hermanos. Su familiar Carolina Rivas pidió entre su llanto que se haga justicia “No se puede seguir así como estamos, algo se tiene que hacer para acabar con estas muerte de todos los días”.

1 comentario:

Hermeneutica dijo...

Los que mueren por la vida, no pueden llamarse muertos! y a partir de este momento es prohibido llorarlos. Que se callen los redobles de todos los campanarios. Vamos cumpa carajo, que para amanecer no hacen falta gallinas, si no cantar de gallos. Ellos no serán banderas para abrazarnos con ella y el que no la pueda alzar, que abandone la pelea, no es tiempo de recular, ni de vivir, de leyendas. Canta, canta companero que tu voz sea disparo. Que con las manos del pueblo, no habra canto desarmado! En honor sa estos revolucionarios, en respuesta a los violentes, organizacion popular. Patria, socialismo o muerte. Venceremos!