viernes, 19 de diciembre de 2008

Hace 100 años Gomez tumbo a su Compadre Cipriano Castro

Hace 100 años, en 1908, se consolida el Golpe de Estado de Juan Vicente Gómez contra Cipriano Castro quien enfermó gravemente tuvo que viajar en noviembre a Europa en busca de la salud perdida.
Gómez, Vicepresidente e intimo amigo de Castro aprovechó la ausencia y el 19 de diciembre, después de recorrer los cuarteles de Caracas y sustituir a los jefes militares castristas, se presentó a la Casa Amarilla que era el Palacio de Gobierno y anunció que debido a la orden de muerte que en su contra había dictado el Presidente decidía tomar el mando. Castro quedó como hombre sin patria perseguido por Gómez sin piedad hasta que murió en Puerto Rico en 1924. Gómez gobernó a Venezuela hasta su muerte en 1935.
En respaldo del golpe de Estado y a solicitud de Juan Vicente Gómez, fondearon en La Guaira (Vargas) buques de guerra de Estados Unidos. Cipriano Castro había llevado a cabo un gobierno opuesto a la intervención norteamericana en apoyo a las empresas explotadoras de asfalto.
Estados Unidos financió las tentativas de la oposición por derribar al gobierno de Castro.
Un día como hoy, hace cien años, Juan Vicente Gómez, encargado de la Presidencia de la República, desplazó a los adversarios militares y dio el primer golpe de estado en Venezuela en el siglo XX, derrocando a Cipriano Castro.
Como lo relata la historia, estos compadres se pusieron al frente de otros 58 hombres para invadir Venezuela desde Cúcuta el 23 de mayo de 1899.
Nunca una "revolución" había sido tan exitosa en tan corto tiempo. Combatiendo, o cuando las circunstancias lo exigían, eludiendo al enemigo, llegaron hasta Tocuyito (Car), donde triunfaron en un importante combate, pero donde Castro resultó con una pierna fracturada, que lo obligó a permanecer varios días en Valencia.
Desde Caracas van emisarios a negociar con él la entrega del poder, y fue así como marcharon victoriosos para entrar a Caracas el 22 de octubre con el llamado "Ejército Restaurador".
Proeza. Cipriano Castro fue presidente y su compadre Vice, taimado, como si siempre esperara su ocasión. En esos ocho años de gobierno debió defender la dignidad nacional ante la agresión de las grandes potencias después de haber derrotado la llamada "revolución libertadora", que encabezaron el banquero Manuel Antonio Matos y varios caudillos financiados por potencias europeas cansadas de reclamar pagos de deudas a Venezuela. En esa oportunidad, arengó al país denunciando que la huella insolente del extranjero había hollado el suelo de la patria.
Tuvo problemas con esos países, y con los Estados Unidos cuando comenzaba a avizorarse la existencia de petróleo. Pero debió abandonar el país el 24 de noviembre de ese año, de 1908, gravemente aquejada como estaba su salud. Viajó a Alemania, y le dejó la Presidencia a Gómez.
Era su oportunidad. Gómez comenzó a maquinar la toma definitiva y total del poder.
Comenzó por los cuarteles, y cuando los tuvo en manos de gente de su confianza, el 19 de diciembre, asumió en pleno el gobierno.
Sus primeras medidas fueron arreglar los problemas con EEUU, les pidió ayuda militar y le enviaron tres acorazados, entre ellos, el Maine, que llegaron a La Guaira (Var), el 23 de diciembre a apoyar el golpe.
Castro comenzó un peregrinar, pero los servicios secretos de Estados Unidos le seguían a todas partes, hasta Puerto Rico donde murió el 5 de diciembre de 1924, cuando aún le faltaban a Gómez doce años como dictador, hasta su muerte.
Los restos de Cipriano Castro reposan en el Panteón Nacional desde el 14 de febrero de 2003.