jueves, 30 de octubre de 2008

Un día como hoy hace 50 años nuestro Liceo Fermín Toro fue reabierto

Es reabierto el liceo Fermín Toro después de dos años de ser clausurado por Pérez Jiménez. Fue un combativo centro de luchas inspiradas por los clandestinos comités de base de la Juventud Comunista, que educaban a sus miembros en las ideas del socialismo
Tal día como hoy, el 29 de octubre de 1958, el liceo Fermín Toro (Caracas) volvió a abrir sus puertas después de estar clausurado por más de dos años.
El gobierno de Pérez Jiménez cerró sus puertas cuando el 16 de febrero de 1956 una multitudinaria manifestación de sus estudiantes repudió a la dictadura y solicitó la libertad de los presos políticos. Inmediatamente, el ministro de Educación, Darío Parra, firmó el decreto de clausura.
En el acto de reapertura del liceo estaban presentes, además del ministro Rafael Pisan, quien fue presidente de la República Liceísta del Fermín Toro; Antonio José Urbina y Adela Fuentes, reina del Liceo. El ministro Pisan dijo en su discurso que “nunca más en la historia de nuestro país será cerrado un liceo”. Habló también en el acto Oswaldo Guevara López, secretario de Organización de la Federación de Estudiantes de Secundaria, quien declaró esta fecha como “Día de Júbilo del Estudiante Venezolano”.
El profesor Héctor Saldeño sería el nuevo director del Fermín Toro, que cuenta hoy con cinco mil estudiantes.
En el liceo Fermín Toro se forjaron varias generaciones de jóvenes comunistas. Durante todo el tiempo de ejercicio de la dictadura de Pérez Jiménez, nunca dejaron de existir en sus aulas los comités de base de la Juventud Comunista, cuya labor principal era educar a los estudiantes en la bases del socialismo y en la lucha contra el imperialismo.
La JC formaba círculos de estudios sobre las obras de Karl Marx y Vladimir Lenin.
La permanencia de estos comités de la JC permitió el elevado espíritu de combate del liceo Fermín Toro.
Como ex-alumno del Liceo Fermín Toro, recuerdo la actividad compleja y múltiple que constituyó la vida estudiantil de quienes por allí pasamos.
De lucha política antidictatorial y entreguista fue una lucha activa, combativa, arriesgada y definitivamente realizada con todo el fervor y la decisión juvenil.
Fuimos un caudal de ideas que nos llevaron luego cuando la tiranía de Betancourt alzarnos nuevamente, motivado a eso nos los volvieron a clausurar.
Viva el Liceo Fermín Toro, Vaya que recuerdos.........................

1 comentario:

fermintoriano hasta el hueso dijo...

El mejor Liceo del Mundo, que de recuerdos tengo cuando poniamos las Bombas contra los Cipayos y los militares vende patria