miércoles, 16 de septiembre de 2009

Venezuela redujo 90% de emisión antiozono

Para 2010 se habrá eliminado localmente toda fuente agotadora de la capa atmosférica
Una de las metas más exitosas desde el punto de vista ambiental, a escala mundial, es el consenso y las prácticas logradas en torno a la recuperación de la capa de ozono, gracias a la firma y puesta en marcha, el 16 de septiembre de 1987, del Protocolo de Montreal. Y esa es la razón por la cual hoy se conmemora, precisamente, el Día Internacional de la Preservación de la Capa de Ozono.
Venezuela ha sido parte de ese éxito ambiental. Como signatario del protocolo ha cumplido con el compromiso que le corresponde: "Hemos reducido hasta en 90% las sustancias que agotan el ozono (SAO), en comparación a lo que se emitía en 1996, año base de referencia", explica Osmer Castillo, presidente del Fondo de Reconversión Industrial (Fondoin) -brazo ejecutor local de los mandatos de Montreal-, quien añade que el año que viene será clave para cumplir con el planeta: "En 2010 deberíamos estar en un consumo de sustancias que agotan el ozono igual a cero".
Entre las SAO están los clorofluorocarbonados (CFC), compuestos gaseosos que al subir a la atmósfera destruyen las moléculas del ozono -compuestas por tres átomos de oxígeno-, haciendo que el filtro natural que protege la vida en la superficie terrestre de las radiaciones ultravioleta se debilite y pierda sus facultades. Muchas de esas sustancias se desprenden del uso de atomizadores o aerosoles, de extintores de incendio y de químicos refrigerantes. Sin la capa de ozono los seres vivos serían cenizas, plantas y árboles se incinerarían y las aguas se evaporarían. Dice Castillo que "Venezuela se comprometió (al firmar el protocolo de Montreal) con cerrar todas las plantas locales que producen CFC. Ese cierre se logró en 2006 y aceleró la agenda de reducción de SAO. Hoy apenas se consume un remanente, lo que quedó en el mercado. En un año, a lo sumo, eso debería estar fuera de circulación".
Dice el titular de Fondoin que el inventario que queda de SAO en el país, para 2009 "es de 600 a 700 toneladas, entre sustancias vírgenes que aún circulan en el sector de refrigeración y de aire acondicionado para vehículos. Lo bueno es que las SAO cada vez tienen menos uso y la demanda hoy por hoy es reducida; el protocolo de Montreal ha tenido suficiente éxito en todo el mundo".
La labor de Fondoin se ha centrado en hacer inventario de los CFC producidos y consumidos en el territorio nacional y estimular el uso de alternativas a estos gases. "Hemos desarrollado planes de asistencia técnica, capacitación en el área de refrigeración. Hemos formado más de 5.300 técnicos en esa área", precisa Castillo.
Sobre los frutos rendidos a partir de todas las medidas tomadas en Venezuela y el resto del planeta, Castillo reconoce que "es difícil precisar cuánto se ha recuperado la capa de ozono. En todo caso, el efecto será visible en 20 o 30 años, porque los gases que la han afectado han sido emitidos desde hace aproximadamente 100 años".