domingo, 26 de julio de 2009

PEREGRINOS RECORRIERON 13 KMS. EN EL HATILLO

Peregrinos recorrieron 13 km de El Hatillo orando por la paz
Por cuarta vez se revivió en Caracas el Camino de Santiago en Compostela
A las 8:30 de la mañana los registros de la Cofradía del Apóstol Santiago en Caracas sumaban a 513 personas inscritas para comenzar a caminar la ruta, de 13 kilómetros, que partió desde la iglesia La Anunciación del Señor en La Boyera.
"Siempre hay una solución distinta a la violencia", se leía en el cartel que alzaba Luis Villamediana, vecino de la calle 4 de La Boyera.
Isolda de Salvatierra, presidenta de la Cofradía, tuvo la iniciativa de promover esta tradición luego de recorrer el Camino de Santiago de Compostela en España, la ruta del Apóstol. Pensó que sería hermoso venerarlo en esta ciudad que también se llama Santiago de León de Caracas. Y la iniciativa año tras año, (esta es la cuarta edición) reúne a más peregrinos.
"En la primera estación (que va desde La Boyera hasta la iglesia Santa Rosalía de Palermo en El Hatillo) cada uno mide su fuerza, podré o no podré, así ocurre también en la vida, con el primer año de la carrera o con tu primer hijo", reflexiona Carlitas García, vecina de El Cigarral, quien hizo la ruta como una especie de prueba física. Una delicada enfermedad, de la cual salió bien librada, la había alejado del ejercicio por un buen tiempo.
La cuesta, acompañada de un fuerte sol, puede resultar intensa, para una octogeneria como Josefina Muñoz, quien recibía ánimo y también expresiones de asombro de los otros peregrinos. Lo bueno es que cada quien podía caminar a su ritmo.
El sacerdote que dio la bendición inicial en La Boyera tranquilizó a los fieles. "No importa que lleguen tarde, en cada una de las siete iglesias siempre habrá laicos y religiosos de cada parroquia, quienes le acompañarán en un momento de reflexión por la paz".
Del cuello de cada participante colgaba la credencial del peregrino, o pasaporte, que era sellada en cada estación como constancia de la realización del recorrido.
Durante el camino se reza el rosario, se canta, se conversa, se lanzan vivas para animarse. Aunque el objetivo de la peregrinación es pedir por la paz y la unidad, para algunos la actividad trasciende el carácter religioso. "Este camino es una oportunidad de encontrarse con uno mismo y concretar una meta", comenta García.
Solmaría, vecina de Los Palos Grandes, ignoró la recomendación de los organizadores de usar calzado cómodo. Descalza recorrió los 13 kilómetros a modo de sacrificio para alcanzar su petición. "No me preguntes lo que pedí, porque eso es algo entre Dios y yo".
Su esposo, también descalzo y conduciendo el coche de la niña, caminaba plácidamente. Lo animaba la esperanza de que su plegaria fuese oída.
Otros se trazaron como meta que el año próximo harían la ruta original, la de Compostela.
El final del camino fue en la capilla de la Rosa Mística en Los Naranjos, donde se celebró la tradicional misa del peregrino y un compartir.