jueves, 23 de julio de 2009

AMARILLISMO MEDIÁTICO

Amarillismo mediático
Hemos denunciado en varias oportunidades el culto de los medios de comunicación al servicio de la oligarquía al amarillismo sensacionalista de la crónica policial. Sin duda, se trata de una línea establecida con premeditación a fin de desacreditar al gobierno de Chávez.
El objetivo de la prensa, radio y TV al exagerar el suceso policial es acusar al gobierno de Chávez de incapaz de garantizar la seguridad de los ciudadanos. El Nacional, El Universal, Globovisión y la cadena Unión Radio con la campaña sobre la delincuencia intentan justificar las acciones conspirativas dirigidas a repetir el modelo hondureño en nuestro país.
A diario somos testigos de la aplicación de esta estrategia cuando los medios impresos utilizan grandes titulares, en las páginas de especial relieve, ya sean las páginas impares, portada y contraportada, para informar sobre cualquier suceso policiaco.
Hacer amarillismo sensacionalista con la muerte de un motorizado o el secuestro de un comerciante en la primera o última página no es un periodismo ético sino al servicio del plan de desacreditar al Gobierno y a sus organismos de seguridad.
No pretendemos negar la existencia de malestar en la ciudadanía por los hechos delictivos. Menos aún ocultar que, pese a los esfuerzos de las autoridades, la delincuencia es un azote continuo para la mayoría de la población. Sin embargo, tal situación no justifica el uso exagerado o sensacionalista de la crónica policial con fines políticos tan perversos como la acción del hampa organizada.
El amarillismo sensacionalista que abusa de la crónica policial no hace otra cosa sino promover un estado de alarma y prejuicios en la población, contribuye a propagar el delito y perjudica la labor de los cuerpos de seguridad. Al exagerar la proliferación de la delincuencia, crea la falsa impresión de su impunidad y fomenta nuevas y más acciones delictivas.
No exageramos al decir que la actitud de ciertos medios de comunicación contribuye con su amarillismo en la crónica policial a la proliferación de los delitos y a debilitar la respuesta de los cuerpos de seguridad.