martes, 17 de junio de 2008

David Concepción: Quisiera tener 20 años para seguir jugando", dejó un promedio ofensivo de 267 puntos, obtuvo cinco Guantes de Oro

Deportes Beisbol
David Concepción cumple hoy 60 años

"No me quejo, he sido feliz" Luego de dejar una estela brillante en su paso por el beisbol nacional y las grandes ligas, asegura que nació para el deporte
HUMBERTO ACOSTA
Cada cual se las arregla como puede para celebrar sus primeros sesenta años, una edad que ciertamente invita al saldo vital. Por ejemplo, David Concepción asume la fecha con buen humor, y hasta se permite cierto dejo de sarcasmo, para concluir que no se puede quejar.
"Perdí toda mi flexibilidad. Ya no me puedo amarrar los zapatos, pero la vida ha sido buena conmigo", sonrió el hombre que nació un día como hoy del año 1948 en Ocumare de la Costa. "Tuve una carrera exitosa en la profesión que escogí. Levanté una familia de la que me siento orgulloso. Me va bien en la actividad como empresario del campo que decidí seguir después de mi retiro. No me quejo, aunque la conclusión a la que llego hoy, es que nunca pensé que el tiempo pasara tan rápido".
Concepción jugó diecinueve temporadas en las grandes ligas entre 1970 y 1988, un lapso en el que llegó a ser estimado como el mejor campocorto de todas las mayores, siempre con el uniforme de los Rojos de Cincinnati. Lamentablemente para él, no es el tipo de ocupación que te permite estar activo aún cuando tengas seis décadas sobre tus espaldas.
"Quisiera tener veinte años para seguir jugando", afirma David, que dejó un promedio ofensivo de .267 puntos, obtuvo cinco Guantes de Oro y tomó parte en siete Juegos de Estrellas y cuatro Series Mundiales. "Eso es lo que más echo de menos, la dicha, la pasión de los buenos momentos en el terreno de juego. Nací para jugar beisbol y hace ya veinte años se me fue un poquito de mi vida. Pero qué se puede hacer".
Quizás el principal legado de Concepción es haber dado continuidad a la herencia dorada de los torpederos venezolanos en la gran carpa. Siguió la senda de Alfonso Carrasquel y de Luis Aparicio, y la suya continuó con Oswaldo Guillén y Omar Vizquel.
"¿Tú sabes por qué Aparicio y Vizquel cogieron más rollings que yo?", preguntó sin dejar de sonreír a través del hilo telefónico. "No porque tenían mejores manos. No. Cogieron más rollings porque estaban más cerca del suelo. Con este tamaño que tengo, ¿te imaginas todo lo que tenía que doblarme? Por eso ya tengo dos operaciones en la columna y por eso ahora sólo juego sentado en el sofá de mi casa. Pongo el televisor y me convierto en manager mientras veo los juegos de grandes ligas".
Concepción atendió nuestra llamada mientras se hallaba en Villa de Cura atendiendo diligencias personales. No tenía la absoluta certeza sobre el cómo Dilia y sus tres hijos pretendían conmemorar la fecha, pero sospechaba que algo tenían entre manos para la ocasión.
"Sí, definitivamente, he sido un hombre feliz"