domingo, 22 de junio de 2008

Catalan sigue sin pararle al Caos Urbanistico

Para El Hatillo vienen 74 mil habitantes más
El municipio gerenciado por Alfredo Catalán crece y los vecinos de Baruta, Sucre y El Hatillo reclaman información: quieren saber cuáles son los planes para una zona con pocas vías de acceso.
El pasado 22 de abril la Coordinadora de Asociaciones de Vecinos de El Cafetal (Coracafe) que reúne a una docena de agrupaciones- presentó ante la Alcaldía de El Hatillo una solicitud de información a la que se adscribieron el Consejo Comunal de Macaracuay y otras asociaciones de El Hatillo: pedían los datos precisos de todos los proyectos inmobiliarios de la zona y los estudios de impacto vial ante la llegada de nuevos pobladores y sobre la dotación de servicios básicos y los posibles efectos que ese aumento de habitantes y de automóviles pudieran tener sobre el municipio Baruta.
¿Y qué tiene que ver Baruta con esto? "Todo lo que sale de El Hatillo, esa avalancha de vehículos, va a parar al bulevar de El Cafetal y algún porcentaje a la principal de Macaracuay",
"El estimado es que en los próximos años llegarán a El Hatillo más de 74 mil habitantes y más de 15 mil vehículos. El punto no es atacar a los constructores, pero el desarrollo de viviendas tiene que estar asociado a planes de vialidad y de servicios públicos y aquí lo que queremos es saber dónde están y cuáles son esos planes".
Nadie contestó la solicitud y el 23 de mayo el asunto pasó a otra esfera: apelando al Artículo 51 de la Constitución, los vecinos interpusieron una acción de amparo por el derecho a petición de información que fue admitido por el juzgado noveno en lo contencioso y administrativo. Ahora sí, la respuesta llegó el 11 de junio. Catalán les responde, en líneas generales, que no pueden dar explicaciones sobre asuntos que competen a Baruta, que la solicitud es imprecisa y que no es a él a quien deben pedirle esa información sino a la oficina de Desarrollo Urbano de la Alcaldía.
Lagunita Vista Real, sabrá cuán estrecha es esta carretera de apenas dos canales. Lo curioso es que el actual alcalde, Alfredo Catalán, incluye a Lagunita Vista Real en la lista de desarrollos inmobiliarios que "heredó" de la gestión Aranguren: "En mis ocho años aquí, sólo se han aprobado cuatro. Los demás, los aprobó ella".
La Estrella, el sector Este de La Lagunita, El Solar de El Hatillo, El Samán de los Ángeles, Loma Linda, Lomas del Sol, La Escondida, Desarrollo Hatillalto, Villanueva de El Hatillo, Villas de La Lagunita y Mirador de la Fronda, El Samán de los Ángeles, Mirador de la Fronda, el mismo Lagunita Vista Real y una larga seguidilla que incluye el aumento de población para Loma Linda (de 2.076 habitantes pasó a más de 4 mil), el "mega centro comercial Sigo" y, por supuesto, El Encantado, el gran desarrollo al Este del cementerio de La Guairita que -se estima- albergará a 51 mil nuevos habitantes.
Activados, los vecinos comenzaron a recabar datos por su cuenta visitando los desarrollos algunas veces como organización formal y otras haciéndose pasar por posibles compradores. Con eso, ya tienen un mapa un poco más claro para la nueva solicitud - "urbanización por urbanización"- que presentarán en los próximos días dentro de un plan de acción simultáneo: pedir al Minfra y a la gobernación de Miranda el plan vial que debería existir para la zona; aclarar con Hidrocapital de dónde saldrá el agua potable; pedir a Ambiente los estudios de impacto y emprender acciones de calle.
"La ley dice que cuando no se cumple con las variables urbanas y no existe un plan vial adecuado, las construcciones son ilegales", advierte Elsa Salazar, de la Coracafe. Y si no están legales, es el razonamiento, podrían intentar forzar la paralización de las obras.
Vista con ojos pre-juiciosos, ésta parece una discusión de clases privilegiadas cuidando su territorio. Pero en realidad se trata del futuro de buena parte de la ciudad y de un momento interesante en el que los vecinos ensayan con el derecho a la información.
"Solamente El Encantado pasa de 50 mil habitantes. Es más que Los Naranjos y Macaracuay juntos", explica Teófilo Moros, del Consejo Comunal: "Y sólo tienen dos opciones, El Cafetal y la principal de Macaracuay, que es una vía originalmente hecha sólo para las necesidades internas de la urbanización". El cálculo de una consultora privada es de 19 urbanismos en progreso, más del estimado de los vecinos.
"El Hatillo es el lugar de expansión de Caracas, tal como alguna vez lo fue Altamira o Baruta", se defiende Catalán: "Y enfrentamos la demanda de viviendas con responsabilidad. En Caracas hay un desfase de inversión en infraestructura, se han debido hacer muchas cosas, pero eso requiere que se involucre el gobierno central".

"Hasta que la autoridad nacional no se disponga a solucionar los problemas, las obras no se deben permisar".
Pero, ¿hay que detener el desarrollo?
Es la ciudad entrampada: de eso se trata todo. Nunca hubo plan maestro para su expansión ordenada. Y no puede haberlo cuando ni siquiera los municipios coordinan lo que será el futuro común.
Pero los ciudadanos comienzan a exigir. Esta historia no se acaba aquí.