lunes, 16 de junio de 2008

Comerciantes tienen billete fácil con la Banca Social la cual atendera con microcréditos a la economía popular y alternativa, sin papeleos

Se expande la banca de desarrollo
Un número creciente de comerciantes se ha visto beneficiado con la obtención de créditos rápidos
LIAMAR RAMOS
Para los microempresarios han quedado atrás aquellos días en los que debían acudir a prestamistas para poder obtener un crédito, que luego debía ser pagado con crecidos intereses. Este escenario ha dado un vuelco, pues la banca privada entendió cuáles son las necesidades coyunturales de este importante sector de la población y ha llevado el negocio crediticio a su próximo nivel de desempeño.
Fue en el año 2002, con la reforma de la Ley General de Bancos, cuando el Ejecutivo Nacional instó a los bancos universales, comerciales y entidades de ahorro y préstamo a que destinaran un porcentaje de su cartera crediticia (3% en la actualidad) a la atención, con microcréditos, de la economía popular y alternativa.
Con este primer paso, los bancos de desarrollo pusieron manos a la obra, pero, a diferencia de los bancos comerciales, se empezaron a caracterizar por ofrecer microcréditos al público no bancarizado y por simplificar los requisitos y trámites para otorgar los préstamos de forma más expedita. En el país hay ahora ocho instituciones de este tipo: Bancamiga, Banco Real, Bancrecer, Bandes, Banco del Sol, Bangente, Mibanco y Tangente; y cada una de ellas se las ha ingeniado para llegar al público.
Margarita Espósito, vicepresidenta de Negocios de Banco Real, explica que los ejecutivos de ventas se acercan a los potenciales clientes y elaboran un balance de flujo de egresos e ingresos para poder conocer las características del negocio, todo esto con el objetivo de determinar la capacidad de pago promedio de la persona.
"Nosotros nos adaptamos a la necesidad del cliente, es muy importante conocerlo, pues debemos evaluar su flujo de caja, para poder determinar qué porcentaje se le va a cobrar mensualmente. Todo esto dependiendo de la rentabilidad de su negocio, pues nosotros como banco no hacemos nada si su cuota de pago está por encima de lo que el negocio genera", reflexiona.
Luego de conocida la potencialidad del negocio, el comerciante sólo debe presentar su cédula de identidad en original y copia, un recibo de servicio público o una carta de residencia de la junta parroquial donde vive, para optar a un microcrédito. Una vez cumplidos los requisitos y entregados los recaudos, tendrá que esperar aproximadamente una semana para obtener el dinero.
Banco Real también ofrece la posibilidad de abrir una cuenta de ahorros, para lo cual no le exigirán un monto preestablecido, es decir, puede habilitarla con la cantidad de dinero que tenga disponible para el momento.
Créditos en 72 horas. En septiembre de 2006, Mibanco obtuvo el permiso para funcionar como banco especializado en las microfinanzas. El objetivo de la institución es llegar hasta el comerciante. "Las personas se dedican por completo a su negocio y no tienen tiempo de estar buscando información en los bancos, por eso nosotros llegamos a ellos”, explica José Tomás Carrillo, presidente de la entidad.
Los ejecutivos analizan al potencial cliente, hacen un levantamiento de información con el flujo de caja. Si el comerciante está interesado, sólo debe consignar su cédula de identidad, una referencia personal o bancaria, un recibo de servicio público, presentar un fiador solidario, y una foto tipo carnet. En 72 horas máximo puede tener el acceso al crédito.
“El cliente viene una sola vez al banco para abrir su cuenta de ahorro, donde se desembolsará el préstamo”, agrega Carrillo.
No obstante, el presidente de Mibanco aclara que esta institución financia sólo instrumentos de trabajo y no a emprendedores, por lo que otro de los requisitos es que el negocio tenga como mínimo nueve meses de estabilidad.