sábado, 2 de junio de 2012

LA DERECHA ATACA A LOS COMUNICADORES BOLIVARIANOS

Expresión de la desesperación que los embarga o escalada desestabilizadora en pleno desarrollo

Los ataques de la derecha a comunicadores bolivarianos

Autor: Miguel Ugas

En las últimas semanas se han venido acentuando las agresiones que partidarios de la derecha han desatado en contra de comunicadores/as y de medios que mantienen una línea editorial identificada con el proyecto de país que encarna el Presidente Chávez. Ante la secuencia de hechos de esta naturaleza, bien cabría la pregunta acerca de cuál podría ser la motivación que está presente en actuaciones tan deleznables como las que se han sucedido, ya no sólo en Caracas, sino también en otras regiones del territorio nacional.

Si los/as comunicadores/as bolivarianos/as sólo han estado cumpliendo con la función de informar a la ciudadanía, no hay razón que valga para justificar o sostener tan temeraria conducta de parte de los seguidores del candidato Capriles Radonski, que hasta la fecha no se ha dignado a responder o a dar una explicación seria acerca de la situación denunciada, haciéndose extensivo dicho mutismo a su Comando de Campaña.

Por ello cabe perfectamente hacerse la interrogante acerca de por qué se suceden estas agresiones; será que la desesperación en la que están sumergidos ante el estancamiento evidente de la opción candidatural los impele arremeter contra quienes sienten triunfadores, será que actuando de esa forma piensan que podrán contener o desvirtuar la aplastante realidad que los envuelve; siempre se ha dicho que la desesperación es mala consejera pero en este caso puede hasta convertirse en una irremediable enfermedad, en cuyo supuesto luce aconsejable que se acerquen a los CDI que están repartidos por toda Venezuela en donde serían atendidos, como a todos los/as ciudadanos/as que allí asisten, con esmero profesional y gran sensibilidad humana.

Pero también puede suceder que estas agresiones estén enmarcadas como escaladas dentro del plan desestabilizador al cual no renuncia el imperialismo, tendente al debilitamiento o al derrocamiento del orden bolivariano, incluso apelando hasta la invasión armada como recientemente han procedido con Libia y como todo indica tienen previsto hacerlo con la República Siria.

Como sabemos, el irrespeto y la agresión es el mecanismo del imperio y sus acólitos para someter a los pueblos y naciones que no se arredran ante sus designios, comenzando por montar expedientes amañados y escaladas impregnadas de violencia progresiva que les sirvan para justificar y sustentar ante la opinión pública internacional cualquier acción desmedida que les permita satisfacer sus voraces y ambiciosos apetitos expansionistas.

En este sentido, llama la atención lo que viene aconteciendo en nuestro país en los últimos días, por ejemplo, en el caso del estado Zulia, en el que dos medios de comunicación (Catatumbo TV y el periódico Qué Pasa) han sido sometidos a sendas agresiones en la sombra de la nocturnidad, con la evidente intención de amedrentarlos pero también para ir creando y fomentando una situación de zozobra y de violencia, como para favorecer un ambiente propicio para acciones de mayor envergadura; la experiencia internacional es más que elocuente en ese aspecto, caso extremo, pero no única, la reciente masacre acontecida en la ciudad siria de Houla, en la que murieron más de 180 personas, buena parte de ellos/as infantes, a manos de criminales financiados y armados por las potencias imperialistas, pero que prevalidos por sus poderosos mecanismos mediáticos pretenden atribuir tan macabra acción a unidades del ejército sirio para sustentar así sus planes de invasión; toda una escalada, como las muchas que en el mundo han desarrollado en función de sus mezquinos propósitos.

Aquí, en nuestro país, nos corresponde a los/as comunicadores/as patrióticos/as tanto de los Medios Alternativos y Comunitarios como del Sistema de Medios Públicos Nacionales, mantenernos alerta y en actitud vigilante para deponer y salirle al paso a todo tipo de acción que emprendida por la derecha opositora vaya orientada a pretender trastocar el orden constitucional y alterar la paz y la tranquilidad republicana; en todo caso, esta es una tarea que nos compete, por igual, a todos/as los/as patriotas venezolanos/as